17/11/12

La historia del mono

         El mono meditaba  sentado en la rama de un árbol. Era de mediodía y varios animales subieron al árbol para refugiarse de los rayos del sol. El mono despertó de su meditación y recibió el abrazo de sus amigos. Se quedó hablando con alguno mientras la sabia tigresa daba algunos consejos, como solía hacer de costumbre.
         Estaba el mandril molesto pero simpático, la coqueta jirafa, el gran músico gato montés, la dulce cantante liebre, entre otros.
         Fue cuando de repente entró la mariposa. El viento acarició al monito dándole una sonrisa más fuerte que cualquier meditación. Pero, desesperado el mono subió a la copa del árbol.
         La mariposa iba saludando a todos con su aire de felicidad.
         El monito se sentía vulnerable, como un niño enfermo sin su madre.
         Quería acercarse a la mariposa pero no podía animarse. Pensó y pensó como hacerlo y no se le ocurrían ideas. De repente vio las flores que se ocultaban en las ramas más pequeñas de la copa. Bellas flores;  celestes, rojas, violetas. Decidió cortarlas y hacer un ramito. Se peinó y se las puso en la espalda.
        Había tanta gente que no se animaba. Pensaba : "voy a tener que esperar a la próxima tarde de calor para decirle lo linda que es".
       Pasaba el tiempo y el mono no reaccionaba.

       Así fue que el monito nunca le dijo nada. Dicen que está sentado bajo el árbol con el ramo en la mano, pero como todos saben, las mariposas viven viajando.

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