Hoy desperté, después de tanto tiempo. Estaba privado de hacer cualquier movimiento, sólo podía escuchar y ver.
Desperté confundido, vi mis manos y estaban arrugadas.
Estaba sentado frente a mí, un hombre totalmente desconocido, vestido de blanco, llevaba en su mano una libreta con un lápiz.
-Buenos días, bienvenido- me dijo
-Hola, ¿estoy dormido?
-No, estás despierto. Ya era hora.
Me paré y empecé a dar vueltas, buscando una respuesta. Sólo una
.
-Muchas veces pensé en la muerte, cómo sería. Pero la imaginaba sin dudas, con la sensación de una liberación absoluta. Ahora veo que la muerte era para mí un escape a algo que me faltaba en la vida.
-No estás muerto, estás vivo. Y te diste cuenta que te falta algo.
-Yo sé que me falta.
-Entonces ve por ello, porque acabas de aprender que al morir eso no existe más.
- ¿Cómo vuelvo?
- Camina
No hay comentarios:
Publicar un comentario