10/5/13

         Era de esas tardes en la que el tiempo no pasaba más, encerrado veía como desaprovechaba mi vida. El tiempo rotaba y nada surgía. Solo ese presente vacío.
        Todavía no había hecho la línea correspondiente a esa semana en la pared del cuarto, cuando escuché pasos. Zapatos seguramente lustrados, un hombre gordo por el sonido del peso que ejercía, con un llavero muy cargado. Sisi, estaba acompañado de dos o tres hombres más.
        Abrieron la puerta y me paré de inmediato de la vieja cama oxidada, lo que hizo que se escucharan golpear los resortes unos con otros.

-Dale, Castelli, te llegó el día. Agarrá tus cosas y largate de acá.
Atónito tartamudeé -Ya? hoy?
-Sí, flaco. Rápido. Se terminó tu tiempo acá dentro y nadie quiere que te quedes, ya hay poco lugar en este basurero.

       Me agarró mucha ansiedad, tomé mi bolsa, mi sobretodo que parecía más una frazada y salí de mi cuarto. Entré al gran pasillo. Ovaciones y aplausos nacieron de todos los cuartos, como si fuera un actor al final de su gran obra. Reconozco que algunas lágrimas salieron de mí. 

-Chau, muchachos. Nos vemos afuera- fueron mis últimas palabras adentro. 
-Esperáme- dijo Carlitos.
-Esperános- corrigió Rugado. 
       
     Algunos jóvenes entraban y yo ya un viejo había terminado mi condena. Cuarenta y ocho años por motivos que prefiero nunca mencionarlos. 
    Firmé unos cuántos papeles y crucé el gran portón  el que podía llegar a ver desde mi pequeño cuartito. Ahí estaba, solo frente a la inmensidad del mundo. Nada había afuera para, ni familia ni amigos. De mis verdaderos amigos me separaba el gran portón. 
    Ahora no sabía para donde ir. Me sentía como un pez en el Atlántico. Pensé en visitar mi antiguo barrio pero me traía malos recuerdos, ni siquiera volver a mi ciudad quería. 
    Saqué la libreta que escribí los últimos treinta y dos años  y la lancé con todas mis fuerzas por arriba de uno de los paredones de la prisión.

    Empecé a caminar sin preocupaciones creyendo que me dirigía hacia el mar. Ahí conocí realmente lo que es la libertad.

No hay comentarios: