Capullo de cristal.
Rastro de un rengo pescador.
¿Dónde vas?
Niña de mar, sonrisa fugaz.
Vista perdida, mirame.
Quiero ser un barco que de vez en cuando
viaje por los sinfines de este vendaval.
Viento sacude sus entrañas para ver
que mi alma nada a su par.
Dejame, navegar.
Casco naufragado.
Tus huellas marcadas en la arena.
¿Qué pasará si me pierdo en tus marcas?
Siempre buscando, caeré.
Mejor seguiré mi camino de soledad,
observando las gaviotas en su atardecer.
Olvido mis pensamientos en una caja
que lleva dentro una flor de mar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario