3/2/13

Naufrago en el tiempo

Camino por estas fisuradas y oscuras calles. Mis manos congeladas como piedras en la costa de un acantilado. El humo guardado y el aliento perdido, perdido por un amor no encontrado que pesa aunque intente negar mi soledad.
La luna es testigo, su presencia acompaña esta alma que vaga sin rumbo fijo.
Recuerdo a esos tres fareros en el faro del fin del mundo divisando horizonte. Aquel colombiano a la deriva en una balsa, sin comer ni beber.
¿Cuándo mi historia?

Locomotora de angustias,
apresurada como el verano.
Fruta madura pides silencio.

Muerte cercana, vida recien nacida.
Tras la sombra de reloj titilan proyectos.

Sesenta golpes marcan uno.
Ínfimos en la extensión de los años.

Ramos, ramas y remos
se desquebrajan en mi frente.

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